lunes, 6 de agosto de 2018

EL HUMO

SERIE DE MENAJES SOBRE ECLESIASTÉS

Autor: Pastor Fredy Santiago 

El libro de eclesiastés es, en sí, un libro con una visión pesimista de la vida, aunque dicha afirmación no debe entenderse como negativa. Este es el cuarto libro de los llamados sapienciales o de sabiduría en la biblia, estos libros, cada uno de ellos, tienen el propósito de enseñar al lector como vivir una buena vida y cómo disfrutar de la vida que Dios el creador nos ha entregado.

En el caso específico de el libro de eclesiastés se dedica a plantearnos cómo afrontar esta vida, pero no una vida basada en la falacia de la irrealidad o de las fantasías, sino más bien una vida realista, con matices, confrontando nos con las más depresivas y tetricas realidades de la vida del ser caído.

Este libro es la palabra de Dios, aunque como muchas partes de la biblia tienen un contexto que debe tenerse en cuenta, este libro debe entenderse como las palabras de un sabio rígido y crítico de la vida, no es un tratado teológico o una carta dirigida a una iglesia es más similar al libro de Job, que, desde los ojos y la experiencia de un hombre, se nos muestra la vida y la voluntad de Dios desde las más oscuras y lóbregas situaciones de la vida.

En todo este estudio nos dirigiremos a Eclesiastés como El Predicador.


Explicación del humo

En primer lugar el predicador presenta un concepto que retoma frecuentemente de en todo su libro, el término hebreo hebel, que se traduce como vanidad, aunque no debe entenderse como la definición occidental de esta palabra, no se refiere solamente a una vanagloria o altivez, más específicamente se refiere a algo sin contenido o vacío, este vocablo se traduce como humo o vapor.

Partiendo de la definición hebrea entendemos que el predicador considera que la vida humana terrenal es como el humo, este humo aunque es bello es incontrolable. Leemos en el primer capítulo que el predicador nos enseña que todo es vanidad (1:1-2), todo es humo, todo es vacío, sin sentido. Entendamos que la visión de el predicador es una que resalta la perspectiva humana, desde el punto de vista mundano, toda la vida es vana, carente de propósito y sin resultados que verdaderamente trasciendan.

Temas como: la posición (5:8-9) la riqueza (5:10) el trabajo (1:3) el paso del tiempo y la edad (1:3-8) todos son humo, bellos, todos dones de Dios pero incontrolables en esencia, humo.


Si podemos sacar un punto espiritual de este humo, se centra en las palabras del predicador en el verso 2 del primer capítulo ¿Qué provecho tiene el hombre...?

¿Qué provecho sacaremos a esta nuestra vida terrenal? Una vida pasajera, efímera, fugaz. ¿Que provecho sacaremos ha los años que podremos vivir en este mundo? Me refiere a las palabras del Señor cuando decía: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas… (Luc. 16: 9) otras versiones dicen: ganad amigos por medio de las riquezas mundanas. Los bienes materiales que para el predicador son vanidad para Cristo son una manera de usar lo que no es nuestro, lo que pertenece a esta vida para invertir en las almas de los perdidos, para ganar a otros deudores. Y así sacar provecho aún del humo.

En conclusión. Aunque podríamos hacer un comentario exhaustivo de cada versículo del primer capítulo de eclesiastés, en general todo se resume en la explicación de este concepto HEBEL, humo o vanidad. Busquemos el provecho espiritual de esta vida vana, hasta que lleguemos a lo eterno, hasta que lleguemos a lo nuestro. (Lucas 16:12)

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